Trump renombra el Lago Ontario como “Lago de América”

28 de agosto de 2026 · admin

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 27 de agosto de 2026 una orden ejecutiva para que el cuerpo de agua conocido como Lago Ontario sea denominado “Lago de América” en el ámbito del gobierno estadounidense.

La medida ocurre en medio de las crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá y representa un nuevo episodio en la política de Trump de modificar nombres geográficos como parte de su agenda nacionalista.

La orden instruye al Departamento del Interior y a la Junta de Nombres Geográficos de Estados Unidos a actualizar el Geographic Names Information System (GNIS) y retirar de ese sistema las referencias al nombre Lago Ontario. El proceso deberá realizarse en un plazo de 30 días.

El cambio no obliga a Canadá

Aunque Trump presentó el cambio como una modificación oficial, la orden ejecutiva solo regula el uso del nombre dentro del gobierno federal estadounidense.

Esto significa que Canadá, organizaciones internacionales, gobiernos estatales y otras instituciones no están obligados a adoptar “Lago de América”.

El Lago Ontario se encuentra entre el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario, por lo que cualquier intento de imponer una denominación única tendría implicaciones que van más allá de las facultades del gobierno estadounidense.

De hecho, autoridades canadienses y funcionarios estadounidenses ya rechazaron la modificación. El primer ministro canadiense Mark Carney defendió el nombre histórico del lago, mientras que autoridades de Nueva York también han cuestionado la decisión.

¿Por qué Trump cambió el nombre?

La decisión llega mientras Washington y Ottawa mantienen una disputa comercial.

Trump ha criticado durante meses las relaciones comerciales con Canadá y ha utilizado los aranceles como una de las principales herramientas de presión sobre el gobierno canadiense.

En la orden ejecutiva, la Casa Blanca argumentó que Estados Unidos ha realizado importantes inversiones para proteger los Grandes Lagos y que el Lago Ontario representa un recurso estratégico para el país.

El documento también destaca el papel del lago en el comercio, transporte marítimo, energía, industria y suministro de agua de comunidades estadounidenses.

Trump, por su parte, volvió a cuestionar públicamente la relación comercial con Canadá durante la firma del decreto y calificó negativamente a funcionarios canadienses.

“Ahora solo nos falta un océano”

Durante la firma de la orden en la Casa Blanca, Trump incluso abrió la puerta a nuevos cambios de nombres geográficos.

El presidente señaló que Estados Unidos ya tiene un “golfo” y ahora un “lago”, por lo que bromeó con que solo faltaría cambiar el nombre de un océano.

Trump planteó la posibilidad de modificar el nombre del Océano Atlántico o del Océano Pacífico, e incluso dijo que podrían cambiar ambos.

Hasta ahora, sin embargo, no existe una orden ejecutiva para cambiar el nombre de ninguno de los dos océanos.

El antecedente del Golfo de México

El nuevo decreto recuerda otra de las decisiones geográficas de Trump.

Al inicio de su segundo mandato, en enero de 2025, el presidente firmó una orden para que el Golfo de México fuera denominado “Golfo de América” en el uso oficial del gobierno estadounidense.

La modificación también generó controversia porque el nombre histórico del golfo es utilizado por México, Estados Unidos y Cuba.

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum sostuvo entonces que Estados Unidos podía utilizar “Golfo de América” dentro de su territorio, pero que esa denominación no podía modificar el nombre internacional de la totalidad del cuerpo de agua.

Un nombre con más de 400 años de historia

El nombre Ontario tiene raíces indígenas y antecede a la creación tanto de Estados Unidos como de Canadá.

El primer ministro canadiense Mark Carney ha defendido la denominación histórica y recordó que el nombre tiene raíces anteriores a la existencia de ambos países. Autoridades indígenas también han cuestionado la decisión estadounidense por considerar que ignora la historia de los pueblos originarios de la región.

El lago forma parte de los cinco Grandes Lagos de América del Norte, junto con Superior, Michigan, Hurón y Erie.

Es, además, el más oriental de los cinco y se encuentra conectado con el río San Lorenzo, que permite el tránsito entre los Grandes Lagos y el océano Atlántico.

¿Entonces cómo se llamará el lago?

La respuesta depende de quién lo nombre.

Para el gobierno federal de Estados Unidos, la nueva denominación será “Lake America” una vez completado el proceso ordenado por Trump.

Para Canadá y otros organismos, el nombre continuará siendo Lago Ontario, al menos mientras no exista un acuerdo diferente.

La decisión, por tanto, no cambia físicamente el lago ni establece un nuevo nombre internacionalmente reconocido. Modifica principalmente la manera en que el gobierno estadounidense deberá referirse a él en sus documentos, mapas y comunicaciones oficiales.

En medio de la disputa comercial entre Washington y Ottawa, el Lago Ontario se convirtió así en el nuevo escenario de una batalla política que, esta vez, se libra también con nombres.