La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una estrategia de reordenamiento territorial para Mahahual, Quintana Roo, orientada a prohibir el turismo masivo y favorecer exclusivamente actividades de ecoturismo. Esta decisión se fundamenta en la reciente cancelación del megaproyecto “Perfect Day”, propuesto por la empresa Royal Caribbean, que enfrentó una fuerte oposición ciudadana por su potencial impacto ambiental.
La ejecución de este esquema implica una coordinación directa con las comunidades locales, quienes han denunciado un rezago de 20 años en materia de infraestructura pública. La administración federal busca emitir un decreto especial que delimite los usos de suelo, priorizando la preservación de los ecosistemas sobre las inversiones de gran escala que buscaban transformar el litoral en un centro de recreación intensiva.
Los datos de la problemática local revelan carencias críticas: gestión insuficiente de residuos sólidos y una incidencia persistente de sargazo que afecta la economía pesquera y turística. La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, precisó durante su visita del 3 de junio que, a pesar de la protección buscada, no se constituirá como Área Natural Protegida, descartando esa figura jurídica por considerarla inadecuada para el modelo de desarrollo proyectado.
La inversión privada en la zona había generado proyecciones de crecimiento turístico masivo, las cuales fueron desestimadas por el Gobierno Federal ante la presión social registrada el 19 de mayo. El nuevo enfoque pretende desviar el flujo de capital hacia modelos de bajo impacto, buscando revertir el deterioro observado durante las últimas dos décadas en esta franja costera.
La coordinación entre la Secretaría de Medio Ambiente (SEMARNAT) y los habitantes locales busca llenar el vacío de comunicación que ha existido históricamente entre las autoridades estatales y los pobladores. El plan operativo priorizará el saneamiento ambiental antes de autorizar nuevas licencias de operación comercial en la región.
El modelo de protección propuesto por Sheinbaum operará mediante normas técnicas que limiten la densidad de construcción por metro cuadrado. Esto marca un cambio de paradigma en la política turística del sureste mexicano, alejándose del modelo de los megaproyectos que caracterizaron las inversiones en otras zonas del estado de Quintana Roo.
El futuro de Mahahual dependerá de la capacidad del Estado para financiar la infraestructura necesaria —gestión de residuos y plantas de tratamiento— sin depender de las grandes cadenas hoteleras o cruceristas. Los detalles del decreto especial serán publicados en el Diario Oficial de la Federación en las próximas semanas.

