El Palacio Legislativo de San Lázaro fue sede de una ceremonia de reconocimientos a siete figuras de la cultura mexicana, encabezada por la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán.
El acto reunió a creadoras, creadores y promotores culturales cuyas trayectorias abarcan la literatura, el cine, la música, las artes visuales y el trabajo editorial. La diputada señaló que sus aportaciones han enriquecido la manera en que México se expresa y se presenta ante el mundo.
Entre las personas reconocidas se encuentra Guillermo Arriaga, cuya obra narrativa y cinematográfica ha abordado la condición humana a partir de historias concebidas desde México y proyectadas a públicos internacionales.
También fue distinguida Marcela Fuentes-Berain por su trabajo en la escritura dramática y audiovisual. Durante el mensaje, se subrayó el papel de la palabra en la construcción de personajes, conflictos y emociones en las producciones culturales.
La soprano María Katzarava recibió un reconocimiento por una trayectoria que ha llevado el talento mexicano a escenarios relevantes de la ópera y la música. López Rabadán destacó la disciplina y sensibilidad de su interpretación.
La ceremonia incluyó un reconocimiento a Consuelo Sáizar por sus aportaciones al mundo editorial, a la promoción de la lectura y al fortalecimiento de instituciones culturales. También se distinguió a Betsabeé Romero por su trabajo en las artes visuales y su aproximación contemporánea a la memoria y la identidad.
Ramón Vargas y Jorge Federico Osorio fueron reconocidos por sus trayectorias interpretativas y por proyectar el prestigio artístico de México en foros internacionales. En representación de ambos participaron José Antonio Vargas y José María Álvarez, respectivamente.
López Rabadán afirmó que las disciplinas reunidas en San Lázaro son distintas, pero convergen en un punto: transforman el talento individual en un patrimonio que puede ser compartido por la sociedad.
La presidenta de la Mesa Directiva sostuvo que las expresiones culturales ayudan a formular nuevas preguntas y a comprender el tiempo presente. Por ello, dijo, es necesario generar condiciones para que nuevas generaciones encuentren espacios de creación, formación y difusión.
La legisladora concluyó que el reconocimiento a las trayectorias también es una invitación a seguir construyendo una cultura mexicana plural, libre y accesible para todas y todos.

